MUJICA AUTORIZÓ A UPM AUMENTAR LA PRODUCCIÓN DE CELULOSA A 100 MIL TONELADAS MÁS

DEL DISCURSO VIRTUAL DE MUJICA CONTRA EL CONSUMISMO, A LA DURA REALIDAD DE LA OBSECUENCIA GENUFLEXA  

Se agravó el conflicto entre  Uruguay y Argentina: no hubo acuerdo por la ex Botnia

El presidente de la República informó que la medida tiene carácter provisorio y puso la condición de hacer una torre de enfriamiento para efluentes a menos de 30 grados.

Ilustración de Gervasio Umpiérrez

El presidente de la República, José Mujica, informó esta tarde que autoriza el aumento de la producción de UPM pero a la mitad de lo solicitado. Es decir, 100.000 toneladas.

Esta medida tiene carácter provisorio y puso la condición de que se haga una torre de enfriamiento para efluentes a menos de 30 grados.

 “Tenemos que cuidar el medio ambiente pero trabajando”, dijo el mandatario.

Para Mujica se agotaron los espacios de negociación dado que Argentina está en elecciones y opinó que ahí es cuando se pierde la racionalidad.

 “Me siento federal y artiguista pero estoy en Uruguay y debo cuidar el trabajo de los uruguayos, en la cadena forestal”, manifestó el mandatario.

Además, indicó que el próximo gobierno será quien decida la autorización de una nueva pastera en la zona noreste del país.

Lo último que dijo sobre UPM fue que le dolía mucho esta decisión que traerá problemas “pero eso no cambia mi cariño por el pueblo argentino”.

En tanto la La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú se reunirá a las 20:30 en la Plaza Urquiza, frente a la municipalidad de Gualeguaychú en forma simbólica. El encuentro ya estaba agendado para recordar los diez años del primer reclamo por la instalación de UPM pero aseguran que ahora “las papas queman” y el centro de la asamblea será analizar medidas ante el aumento de la producción de UPM.

El ambientalista Gustavo Rivollier comentó al diario El País que “no hay duda” que será una “asamblea caliente” porque la gente está “muy enojada”. “Hay gente que dice “si hoy llaman a la ruta voy”. Gente que quería en su momento levantar el corte. Estamos enojados con el gobierno argentino, con el gobierno uruguayo, con UPM, con todo”, aseguró

El gobernador de la provincia, Sergio Uribarri, lanzó desde Twitter que: “La Corte Internacional de La Haya fijó el límite de producción en un millón de toneladas para la empresa cuando emitió el dictamen. El diálogo es importante, pero el aumento de la producción de UPM es algo claramente no negociable”. En declaraciones a la prensa agregó que “confía en el diálogo con Uruguay” pero “más confía en La Haya”. Y reiteró que el aumento de producción a UPM “no se negocia”. El intendente de Gualeguaychú, Juan Bahillo, dijo, por su parte, que “el río Uruguay no resiste un aumento de la producción” de UPM. Esa es la línea que mantiene el gobierno argentino que asegura que el río está al límite de contaminación no solamente por la acción de UPM sino por la polución originada en Brasil.

Desde la Argentina informa la prensa que la tensión que había empezado a aparecer la semana pasada finalmente desembocó en un nuevo conflicto diplomático entre la Argentina y Uruguay por la fábrica de celulosa en Fray Bentos. A pesar del encuentro entre los presidentes Cristina Kirchner y José Mujica en Puerto Madero y de los esfuerzos de las cancillerías de ambos países por unificar criterios, Buenos Aires y Montevideo fracasaron en la búsqueda de un acuerdo sobre la empresa UPM ex Botnia.

Los ejes de este nuevo enfrentamiento están centrados en dos puntos: los controles de impacto ambiental de la fábrica de papel que imponía la Argentina y la decisión de Uruguay de autorizar un aumento en la producción de celulosa.

Ninguno de los dos países cedió en sus rígidas posturas y luego de seis horas de una tensa reunión de los cancilleres Héctor Timerman y Luis Almagro, Uruguay decidió avanzar con su plan para aprobar el incremento de la producción de la empresa finlandesa de un millón de toneladas anuales a 1,2 millones. La Argentina se opuso a esa postura, exigió mayores controles ambientales y amenazó con recurrir a la Corte Internacional de La Haya.

La decisión uruguaya podría derivar en nuevos cortes en el puente que une Gualeguaychú con Fray Bentos. Anoche, Jorge Fritzler, uno de los más radicalizados asambleístas entrerrianos, que rechazan la instalación de la pastera a la vera del río Uruguay, calificó como “una nueva farsa” la pelea entre Mujica y Cristina, y no descartó la posibilidad de que vuelvan las protestas sobre la ruta.

En el piso 13° de la Cancillería, supuestamente todo fueron reproches y quejas. Timerman y Almagro debatieron largamente y no lograron llegar a un acuerdo con los equipos técnicos de ambos países. Uruguay planteó que la decisión de ampliar la producción de la pastera de Fray Bentos era conveniente para su economía y que la Argentina conocía ese tema desde marzo de 2012.

También el canciller Almagro advirtió que los informes de impacto ambiental a la planta están frenados por decisión de los representantes argentinos que integran la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU).

Como contraposición, Timerman destacó que en 2005 Uruguay aprobó la instalación de la planta de celulosa y fijó la capacidad de su producción en 1 millón de toneladas anuales y no en 1,1 millones. A su vez, remarcó que el límite de un millón de toneladas anuales fue el que utilizó la Corte Internacional de Justicia para analizar la controversia y sobre esa cifra emitió su dictamen.

 “Todo cambio que se realice en Botnia-UPM altera la sentencia de ese tribunal”, instó Timerman ante Almagro. Su par de Uruguay aceptó reducir el pedido de aumento de producción de 1,3 millones de toneladas al año que pidió UPM a 1,2 millones. Pero no hubo caso: la Argentina exigió frenar esa postura y a la vez planteó un largo listado de requisitos de control impacto ambiental en la planta.

Según confiaron al diario La Nación fuentes calificadas de la Cancillería que formaron parte de las negociaciones, la Argentina pidió aumentar los controles ambientales en la planta de Fray Bentos. En este sentido, se mencionó la posibilidad de avanzar en obras para establecer un tratamiento del fósforo, de la temperatura de los fluidos que emite la planta al río Uruguay y un control toxicológico de la zona.

 “Para nosotros primero está el debate del control del medio ambiente antes que el de la ampliación de producción de planta”, explicó la fuente del palacio San Martín consultada.

En este sentido, Timerman planteó a la vez que para aprobar una ampliación de la producción de UMP se requería el aval de la Argentina. Pero Uruguay no acepta este planteo.

Para los enviados de Mujica quedó en claro que la Argentina no admitirá la ampliación de la producción de UPM y mucho menos de la instalación de otra planta de celulosa en las costas del río Uruguay, como se deslizó en la reunión.

Fuentes de la diplomacia uruguaya sostuvieron al referido periódico que en Montevideo quieren impulsar cuanto antes la instalación de una nueva planta de celulosa, pero saben que ello requerirá de un aval de la Argentina, según lo establece el tratado del Río Uruguay.

 “A los uruguayos lo único que les interesa es lo que digan los empresarios y su economía, no lo que se desprenda de la contaminación del río”, expresó con cierto enojo una fuente diplomática argentina. La Cancillería creen que el nivel de contaminación del río Uruguay “está al máximo”, y temen que esto genere un fuerte malestar en los asambleístas de Gualeguaychú.

En Montevideo sin embargo hubo duros reproches hacia la Argentina por retacear los informes de impacto ambiental de la CARU. Todos los referentes de Mujica en la reunión que acompañaron a Almagro apuntaban a Hernán Orduna, el representante argentino en la comisión administrativa del río Uruguay que, según las fuentes uruguayas consultadas, nunca quiso habilitar los exámenes de los laboratorios de Canadá que emitieron informes sobre el nivel de contaminación del río.

A diferencia de lo que plantea la Argentina, en Montevideo están convencidos de que la Argentina no quiere mostrar los informes medioambientales porque sabe que no dan resultados alarmantes y con ello se les caería la postura beligerante de los asambleístas

A estas alturas, no existe posibilidad alguna de un acuerdo entre ambos países, y hasta anoche todo parecía indicar que se estaba frente a un nuevo conflicto diplomático como el que estalló en 2005.

 “Toda decisión que se tome sin cumplir con dichos pasos procesales es violatoria del Estatuto del Río Uruguay y de los posteriores acuerdos firmados por las autoridades de ambas naciones”, había advertido la Argentina.

Como paso inmediato a ello se amenazó con recurrir a la Corte de La Haya. La respuesta de Uruguay fue tajante ante esto: “Si quieren ir a La Haya, van a perder”, habrían dicho los enviados de Mujica.

En tanto, en Gualeguaychú desconfían de los planteos del Gobierno Argentino y creen que lo único que se está buscando es ganar tiempo para evitar un impacto electoral en Entre Ríos.

Mujica anuncia hoy la habilitación a UPM para que se amplíe la producción en 1,2 millones de toneladas.

El gobierno uruguayo prepara todos los detalles para anunciar este miércoles la habilitación a la planta de celulosa de UPM, ex Botnia de aumentar su producción anual de pasta de celulosa, aunque no en los niveles solicitados por la empresa de capitales finlandeses. El presidente José Mujica aguardará a reunirse con la delegación encabezada por el canciller Luis Almagro, que ayer viajó a Buenos Aires para entrevistarse en la cancillería argentina con funcionarios del gobierno kirchnerista.

El lunes a la noche, en la inauguración de un nuevo catamarán de la empresa Buquebus, en Puerto Madero, Mujica se reunió por espacio de 20 minutos con Cristina Fernández de Kirchner para acordar la reunión técnica que se realizó este martes a la tarde en la capital porteña. A cambio de habilitar el pedido de la empresa, Uruguay está dispuesto a exigir una inversión para reducir impactos ambientales nunca antes planteados desde este lado del río. Tal como lo reclamó Argentina, se apunta a reducir la temperatura y el nivel de fósforo en los efluentes, dijeron al diario uruguayo El Observador fuentes diplomáticas. Esos aspectos eran parte de las objeciones de Argentina para negar la firma de las actas de la CARU y para aceptar la difusión de los monitoreos ambientales conjuntos.

El lunes de noche Subrayado informó que la planta de UPM en Fray Bentos, Río Negro ya comenzó a producir celulosa luego de la detención anual para realizar mantenimientos. Según esa versión, la compañía encendió incluso su planta de químicos que abastece la cadena de producción. Una fuente de la empresa explicó al diario que se trata de “pruebas” y “testeos” que UPM realiza para evaluar la reanudación del complejo, luego de los trabajos de ajuste. Esa producción a prueba, aclaró el mismo informante, está dentro de las 20 mil toneladas de celulosa que la empresa todavía tiene habilitadas producir y que completan  las 1,1 millones de toneladas anuales permitidas.

UPM solicitó incrementar a 1,3 millones de toneladas anuales su producción anual, ya que sus instalaciones le permiten ahora cumplir con ese tope en menos de 12 meses. Finalmente se le habilitará 1,2 millones de toneladas.

Si no recibía la habilitación, la pastera debía cerrar hasta el 4 de noviembre, día en el cual comienza su año productivo y desde donde se comienza a contabilizar el nuevo tope de producción. En ello radica la urgencia del gobierno uruguayo, ya que de poco serviría resolver una ampliación en una o dos semanas, cuando se acerca la fecha de inicio del nuevo período de producción.

Junto a Almagro viajó ayer  la ministra interina de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Raquel Lejtreger. Los delegados en la CARU se reunieron ayer en Paysandú en sesión ordinaria.

Mujica tiene la decisión política tomada desde hace varios días. Así lo comunicó el lunes a sus ministros en la reunión de gabinete, y lo habló con Cristina Fernández en Buenos Aires. Ayer, en un evento en la Torre Ejecutiva, Mujica dijo a periodistas que hablará del tema hoy miércoles.

Mujica y Fernández quisieron transmitir una imagen de unidad pero las divergencias persisten.

Tras la reunión, que se acordó el lunes entre los presidentes Mujica y Cristina Fernández luego de la inauguración de un catamarán de la empresa Buquebus, no hubo comunicado oficial ni declaraciones de los cancilleres, tampoco anuncios de avances en la tensa negociación.

Sin conocer el resultado del encuentro, Mujica dijo ayer en la mañana que hablaría del asunto hoy iércoles, dejando entrever que la espera terminará y que, como adelantó la semana pasada y reiteró el lunes ante el Consejo de Ministros, permitirá que UPM incremente su producción en 100.000 toneladas, la empresa finlandesa pidió 200.000 toneladas.

Quizás porque preveían este desenlace, ayer los políticos de Entre Ríos lanzaron una nueva ofensiva sobre la planta y se declararon en pie de guerra.

El gobernador de la provincia, Sergio Uribarri, lanzó desde Twitter que: “La Corte Internacional de La Haya fijó el límite de producción en un millón de toneladas para la empresa cuando emitió el dictamen. El diálogo es importante, pero el aumento de la producción de UPM es algo claramente no negociable”. En declaraciones a la prensa agregó que “confía en el diálogo con Uruguay” pero “más confía en La Haya”. Y reiteró que el aumento de producción a UPM “no se negocia”.

Y el intendente de Gualeguaychú, Juan Bahillo, dijo, por su parte, que “el río Uruguay no resiste un aumento de la producción” de UPM.

Esa es la línea que mantiene el gobierno argentino que asegura que el río está al límite de contaminación no solamente por la acción de UPM sino por la polución originada en Brasil. Uruguay no comparte esa evaluación.

Ante la posibilidad de que Argentina vuelva a La Haya, Almagro dijo el lunes en el Consejo de Ministros que a Uruguay le asiste la razón, que no se violó el Estatuto del Río Uruguay ni el fallo de la Corte, por lo que la eventual demanda se ganará.

Según Almagro, los plazos luego de comunicarle la situación a Argentina fueron cumplidos. Sin embargo, Timerman sostiene lo contrario.

En el gobierno argentino también existe la percepción de que UPM presiona al conjunto del sistema político uruguayo. Hay también reticencia argentina a que una eventual segunda planta de celulosa se instale cerca del río Negro porque ese curso de agua desemboca en el Uruguay.

En la decisión que debe adoptar Mujica está en juego el reclamo de UPM para potenciar sus negocios. La empresa capta el 40% de la madera cosechada en Uruguay y es origen de un tercio de la celulosa que el grupo finlandés, uno de los líderes en su negocio a nivel mundial, produce en Europa, América y Asia.

Mujica conversó ayer con el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, a quien le dijo que estaba meditando una decisión.

La semana pasada, en declaraciones a la cadena Bloomberg, Mujica dejó vislumbrar que a cambio de algunas inversiones ambientales, la fábrica podría producir el tonelaje adicional requerido hace ya más de un año.

La fábrica terminó su etapa de mantenimiento y está procesando a ritmo lento algunos miles de toneladas de madera remanentes.

Si recibe el permiso que pidió podría retomar su ritmo habitual de actividad. Si no es autorizada a producir más, debería permanecer inactiva hasta los primeros días de noviembre porque ya prácticamente agotó su cuota anual de madera para procesar. “Aparentemente nos tendremos que acostumbrar a tener este lío por los próximos 40 años que tiene de funcionamiento la planta. Así ha sido la historia desde que nació este tema” reflexionó Lafluf.

En la mañana del martes, una delegación de los militantes ambientalistas de Gualeguaychú se reunió dos horas con el secretario de Ambiente argentino, Juan José Mussi, pero no se llevaron muchas promesas.

Mussi solamente se comprometió a que el gobierno nacional ayudaría con la instalación de equipos de monitoreo de calidad del aire en Gualeguaychú, con lo cual no dio el espaldarazo claro del gobierno nacional que esperan los ambientalistas. Pese a que se había mencionado que manifestarían cuando se presentara el nuevo barco de Buquebus, finalmente no se los vio. Sí se pudo ver a una veintena de militantes de “La Cámpora”, juventud kirchnerista argentina, que portaban banderas con los rostros del ex presidente Néstor Kirchner, de Eva Perón, Diego Maradona y del fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez. Fernández los saludó brevemente con la mano y una sonrisa al llegar al acto.

La vuelta a la actividad plena de UPM es aguardada con expectativa por transportistas, trabajadores y productores forestales que habían advertido de las consecuencias muy negativas de que estuviera parada dos meses.

Aunque discrepan con respecto a UPM, Argentina y Uruguay están cooperando para llamar a licitación para construir un puente entre las localidades de Monte Caseros y Bella Unión, que de acuerdo con el último censo, tiene 12.200 habitantes. La iniciativa de construir el puente partió de los habitantes de las dos localidades. Sería el noveno puente que cruzaría el río Uruguay. Hay tres entre Uruguay y Argentina.

El Gobierno considera “normal” el nivel actual de contaminación existente en el río Uruguay.

Contrariamente a lo que se considera en Argentina, en el gobierno uruguayo se entiende que los 500 kilómetros del río Uruguay compartidos con el país vecino están, en términos generales, en buen estado desde el punto de vista ambiental.

De todas formas, en algunos tramos existe un cierto deterioro como consecuencia de las floraciones de cianobacterias, que a su vez provocan la proliferación de algas. Esta situación se produce como consecuencia del incremento de los nutrientes presentes en el río debido a los aportes de aguas residuales domésticas, industriales, agrícolas o ganaderas con mucho nitrógeno o fósforo.

“Es algo que pasa en todos los ríos del mundo y que en el caso del Uruguay ocurre en ambas orillas”, aseguraron al diario de la derecha El País fuentes técnicas del gobierno uruguayo. En este sentido, explicaron que la CARU ha advertido a los respectivos gobiernos respecto a la necesidad de mejorar el tratamiento de efluentes con piletas de tratamiento y con una mejoría en los emisores que, o no existen, o necesitan ser más largos en algunos puntos. Fertilizantes, agroquímicos y la madera que porta fósforo, son algunos de los elementos que también contribuyen a esta situación.

 “El fósforo claramente no debe subir pero es uno de los más de 40 parámetros utilizados para medir la calidad del agua”, dijeron las fuentes.

El fallo de la Corte Internacional de La Haya sobre el diferendo que provocó la instalación de UPM ex Botnia en Uruguay señalaba que ambos países consideraban elevado el nivel de fósforo en el río pero los integrantes del panel que laudó, consideraban que la parte atribuible a la acción de la planta era irrelevante.

Con la participación de los municipios ribereños de ambas orillas, la CARU viene realizando muestreos de agua que son publicados periódicamente y va a difundir un manual de buenas prácticas para que, por ejemplo, las personas alérgicas puedan conocer cuáles playas los pueden afectar por la presencia de algas. Los puntos donde las aguas no fluyen tan rápidamente, como la zona cercana al embalse de la represa de Salto Grande, presentan más concentración de algas.

Las fuentes adelantaron que Argentina y Uruguay ya tienen definido un plan de monitoreo de la calidad de las aguas para el tramo del río que comparten.

En cuanto a la población de peces, las fuentes aseguraron que no se puede establecer ningún tipo de relación entre la presencia de UPM y su mortandad. “Los episodios de mortandad que han existido se deben a cambios bruscos en la temperatura del agua por otros motivos. Se establecen vedas y reglamentaciones y se estudian sus migraciones”, aseguraron.

No existe preocupación por contaminación en el tramo brasileño del río.

La cultura del secretismo prevalece en las negociaciones con Botnia.

Los cancilleres de Uruguay y Argentina se reunieron ayer en Buenos Aires para buscar una solución al conflicto generado por el pedido de aumento en la producción de UPM. “Van a terminar llegando a un acuerdo, más allá de dimes y diretes, no va a pasar nada”, afirmó a Montevideo Portal el asambleísta Raúl Almeida.

El secretismo y el doble discurso sigue prevaleciendo en el más alto nivel de ambos gobierno, pese a un conflicto que ya tiene diez largos años.

Luego del fallo de La Haya, los gobiernos se comprometieron a dar información en tiempo real, pero como ha sido una constante han incumplido con esos compromisos. Mientras tanto, en Gualeguaychú se ignora el aire que se respira y comenzaron a aparecer los primeros casos graves vinculados con la salud. La ausencia del área de Salud de la provincia también genera una sensación de abandono en la comunidad.

El gobernador Sergio Urribarri planteó su postura desde su cuenta de Twitter, señalando que no se debe aceptar el aumento en la producción de Botnia. “La cancillería argentina expresó su posición firme respecto a UPM. El fallo de la Corte de La Haya estableció puntos muy claros, fijó el límite de producción en un millón de toneladas para la empresa cuando emitió dictamen. Hemos expresado con claridad, tanto la Cancillería como nosotros, que no aceptamos ni aceptaremos ningún cambio. Todo aumento en la producción de pasta de celulosa por parte de UPM modifica ese fallo judicial”, escribió.

Por otro lado, la Asamblea Ciudadana Ambiental se reunirá hoy a las 20:30 en la Plaza Urquiza, para debatir acciones a seguir, teniendo en cuenta que el jueves se cumplirán diez años de la lucha y movilización a favor de la vida y en contra de la pastera.

 En ese encuentro también se recibirá el informe de los asambleístas que participaron el lunes en la audiencia con el titular de Ambiente de la Nación y se analizarán los pasos a seguir.

Se espera la participación de los vecinos, de los referentes de todos los partidos políticos y entidades de bien público de la comunidad, además de funcionarios y autoridades, dado que se trata de una problemática que atraviesa a toda la sociedad.

El senador socialista uruguayo Roberto Conde denunció este lunes que la pastera finlandesa UPM, ex Botnia, quiere “cambiar las reglas de juego” al solicitar un aumento en la producción autorizada de celulosa.

Conde, ex vicecanciller de Uruguay, aseguró a Télam que “es UPM la que plantea un cambio en las reglas de juego que Uruguay le viene garantizando desde que invirtió y con las que desarrolla sus actividades, que le proporcionan altísimas ganancias”.

El senador fue tajante y criticó a la ex Botnia porque “ahora es la empresa la que quiere cambiar las reglas de juego” con el pedido que hizo al gobierno uruguayo para ampliar de un millón a 1.300.000 toneladas anuales de celulosa la capacidad de producción de la planta que UPM tiene en la localidad de Fray Bentos, sobre el río Uruguay.

El senador socialista del Frente Amplio afirmó también que “la empresa sabe perfectamente que su solicitud no se puede dirimir solamente dentro del campo del derecho interno de Uruguay”.

“UPM sabe desde el primer momento que se ha instalado en un entorno geográfico regulado no sólo por el derecho interno uruguayo sino también por el derecho internacional, esto es el tratado bilateral argentino uruguayo que refiere al cuidado del río Uruguay”, detalló Conde.

En esa línea, el legislador destacó este lunes que “por lo tanto, la empresa no puede pretender que Uruguay decida por sí mismo si le autoriza o no un aumento de producción” y opinó que “es una pretensión equivocada y provocativa pretender que Uruguay le autorice unilateralmente este tipo de pedido”.

Los Asambleístas de Gualeguaychú quieren ver al Papa, los voceros explicaron que enviaron la carta, “alentando la posibilidad de un encuentro”. “Nos animamos a mostrarle nuestra angustia y desesperación por la situación que padecemos”, añadieron los asambleístas en la misiva.

La Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú le solicitó una audiencia al papa Francisco en una carta en la que denunciaron que se sentían “indefensos ante tanto poder”, en alusión al funcionamiento de la planta pastera de la empresa finlandesa Botnia, UPM sobre el río Uruguay.

 “Santo Padre Francisco: nos sentimos indefensos ante tanto poder, solicitamos su intervención. Humildemente rogamos su oración, su gesto, su ayuda, intercediendo ante los poderosos del mundo, para poder seguir sintiéndonos fieles custodios de la creación de nuestro Señor”, le expresó la Asamblea en la carta.

Fuentes de la Asamblea confirmaron que la carta fue entregada “en mano” al Papa hace pocos días por monseñor Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la iglesia argentina.

Los voceros explicaron que enviaron la carta, “alentando la posibilidad de un encuentro”.

“Nos animamos a mostrarle nuestra angustia y desesperación por la situación que padecemos”, añadieron los asambleístas en la misiva.

La Asamblea le explicó al Papa que en la región del río Uruguay “el aire se torna irrespirable” y agregó que en la ciudad uruguaya de Fray Bentos “las autoridades de Salud del Departamento Río Negro pusieron de manifiesto el incremento de la mortalidad fetal en Fray Bentos que pasó de 1 a 2 casos por año a la escalofriante cifra de 5 casos en dos meses”.

 “A diferencia de lamentables tragedias imprevisibles que sólo permiten llorar sus víctimas, nosotros gritamos mucho antes del primer paso de la instalación, nos movilizamos por miles y miles, marchando al puente que era la unión”, recordaron.

Y, añadieron que “en paz, en familia, siempre acompañados por nuestro Obispo y los representantes de todos los credos que cobijan espiritualmente a nuestra comunidad, repetimos nuestro reclamo por mas de nueve años”.

 “El poder del dinero permitió la concreción del proyecto y su nefasto funcionamiento”, señalaron en la carta.

En su escrito, indicaron que Gualeguaychú “ribera oeste del río Uruguay, frente a la vecina ciudad de Fray Bentos de la República Oriental del Uruguay” es una “región de aproximadamente trescientos mil habitantes, que nos muestra claramente, el regalo de la creación con la que el Señor nos bendijo”.

 “Vivíamos disfrutándola, cuidándola, como hermanos felices, hasta que la ambición de los poderes económicos de países del Norte y la necesaria complicidad de funcionarios responsables de evitarlo, permitieron la instalación ilegal de la monstruosa mega pastera de celulosa Botnia, hoy UPM”, acotaron.

E indicaron que la empresa finlandesa tiene “1.200.000 toneladas de producción anual, el doble de la mayor planta de Finlandia”.

FUENTE: Mensaje de la 36 – 2 de octubre de 2013

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