Guillermo “Pitoto” Fernández:

CONOCER SU OBRA EN EL PENAL NOS EXPLICÓ EL PRESENTE Y NOS PROYECTÓ HACIA EL FUTURO

Personalmente a mí, Lenin me salvó la vida realmente. A veces pienso: “qué sería de mi vida si no estuviera en la organización”  ¡Qué sería!


pitoto-new-329En un nuevo aniversario de la muerte de Vladimir Lenin reproducimos nuevamente una entrevista del 21 de enero de 2009 que la Radio Centenario le hacía  a nuestro compañero Guillermo Pitoto Fernández, integrante de la Dirección del Movimiento 26 de Marzo Pitoto decía: “Dicen que las organizaciones revolucionarias pasan por la clandestinidad, la cárcel y el exilio. Nosotros cumplimos con todos los requisitos, pero realmente a Lenin lo conocimos dentro del Penal de Libertad”.
Se cumplía ese día 85 años de la muerte de Vladimir Illich Lenin y seguramente ante un año más de la desaparición física, no de su ideología, de su acción que persiste en la memoria del planeta, creímos una  oportunidad para decir algunas cosas que no pretenden ser un análisis repetido de la vida de Lenin, de las cosas que pasaron en su tiempo y en el devenir de su tiempo posterior, sino algunos puntos de vista que movieran a la reflexión ya para eso convocamos al estudio de la 36 a nuestro compañero Pitoto
Nos decía Pitoto: “Y una vez leía que Winston Churchill refiriéndose a Lenin en su crítica, pintaba bien la grandeza de Lenin. Dijo: A Lenin la historia lo va a recordar como el gran renegado  porque renegó de dios, renegó del zar, terminó renegando de su familia porque mandó matar al hermano. La historia va a hablar durante mil años de este hombre como gran renegado.
leninvive-2016Y fue una cosa que en las primeras lecturas me llamó la atención, porque uno conocía más a Winston Churchill que a Lenin por supuesto. Por el toscano, por la revista Life, por los aliados… Entonces me llamaba la atención que decía “la humanidad va a hablar durante mil años” y así es. Pero después tuvimos la suerte de irnos enterando por qué la humanidad iba a hablar durante mil años de Lenin.
El motivo de la venida mía es por supuesto el recordatorio a Lenin pero fundamentalmente cómo Lenin fue la herramienta para nosotros  en el desarrollo nuestro como organización en los momentos más difíciles que le tocó atravesar a la organización.

Dicen que las organizaciones revolucionarias pasan por la clandestinidad, la cárcel y el exilio. Nosotros cumplimos con todos los requisitos, pero realmente a Lenin lo conocimos dentro del Penal de Libertad.
(…) Lo estudiamos ahí, lo que demuestra que no hay excusas para no informarse y formarse y leer y estudiar, no hay excusas. Si lo podés hacer dentro del enemigo mismo.
Pero nosotros en el Penal tuvimos un acierto. Fijáte que el MLN empieza a caer en forma masiva en el año 72, un año y unos meses antes del golpe de estado; ese año se está en los cuarteles, ahí sí que las condiciones son jodidas, y para fines del 72 llegamos al Penal de Libertad, en el medio una situación. Primero, a  nivel mundial Nixon había ganado en Estados Unidos con el porcentaje más grande de votos, 66 % de votos sacó. Dan una serie de golpes en América Latina: va a ser acá en el 73, después va a ser Chile, pero ahora estamos conversando ya con el diario del lunes y quizás es fácil ser profeta del pasado, pero en aquel momento llegamos al Penal, las noticias que venían de afuera eran todas de lucha por parte de los compañeros que estaban todavía en la calle y por otro lado veíamos todas las semanas llegar un ómnibus con gente nueva.
Ahí empiezan dentro del Penal las discusiones sobre por qué era que estábamos ahí entonces una gran mayoría se dedicó a buscar las razones de por qué era que estábamos presos, buscando hacer una autocrítica de lo que había pasado. Una cosa bastante anticientífica porque de a uno ninguno tenía la globalidad de lo que había sido el proceso como para hacer una autocrítica sino que en todo caso tendría que partir desde la dirección.
Como toda derrota fue un caldo de cultivo brutal para el oportunismo que por supuesto que no nace en el Penal de Libertad  sino que ahí lo que hace es que se incentiva y se profundiza por el hecho de la derrota porque la derrota es un caldo de cultivo brutal para los derrotistas, oportunistas, pesimistas, los que aprovechan para tirar la chancleta y no querer más nada… Y siendo nosotros muy jóvenes lo que más escuchábamos era que la organización había perdido por falta de ideología, que era una organización pequeño-burguesa, que no era marxista leninista, que se había olvidado de la clase obrera y la discusión se daba entre los que tenían algún elemento, los que habían participado, un montón de gente que estaba presa por haber prestado una bicicleta a la organización, pero todos en una discusión. Y tanto machacar que la organización no tenía ideología, venían de diferentes personas informecitos de por qué había sido, por esto, por el otro, lo que hacía una confusión total.
Allá cada piso tenía una dirección, todo teóricamente estaba centralizado en los compañeros que habían tenido más responsabilidad en esto que eran los que estaban en el segundo piso en primer lugar, después venía el primer piso y después tercero, cuarto y quinto en niveles de peligrosidad. Entonces de acuerdo a quien estaba al frente de cada sector era un poco la orientación que se le daba a la discusión.
Nosotros tuvimos la suerte de tener una dirección que dijo ‘vamos a dejar de lado lo que es todo autocrítica y tanto que dicen que no tenemos ideología, vamos a ponernos a estudiar’.
A estudiar qué es ideología. Nosotros nos manejábamos como siempre en la lucha de clase en los términos de los ricos y los pobres, que parte así es, y nos pusimos a estudiar. En un momento determinado, en el 73, se da un fenómeno ahí, que agrandados por el golpe de estado los milicos abren las puertas a que entre literatura de todo tipo.
Había un Mayor Perdomo me acuerdo, que tenía arriba del escritorio 3 gorilitas y una frase abajo de un vidrio que decía “ante la duda, como el imperialismo; avanzar”, y todas cosas así, era un gorilón. Es más: hay un diputado nacional que fue secretario de él, era el que pasaba en limpio las sanciones que nos ponían a nosotros que puede contar mucho mejor que yo quién era el Mayor Perdomo porque colaboraba con él ahí.
Y dejan entrar libros por la libre y entran libros de marxismo y entran y entran, entonces el 73, año del golpe, liberalismo adentro para no abrir un nuevo frente los milicos, ahí adentro era otro mundo. Mientras que afuera se estaba dando el golpe de estado ahí adentro entraban libros de marxismo, de Lenin y todo eso, una biblioteca bárbara y bueno, se aprovecha ahí. Los compañeros que tenían método y todo eso hacían síntesis de los textos, se copiaban en hojas más chicas, previendo que esa luna de miel de los libros iba a durar poco. Y efectivamente después cuando cayeron en la bobada de que eso estaba siendo aprovechado, ahí sacan para afuera a los rehenes, que fue uno de los puntos que a partir de eso todo tenía una traba, que era que como  estaban los rehenes en los cuarteles todo tenía un pero: sí, pero… Los tenían  mismo como rehenes de que no se fuera a hacer nada ahí adentro.
Pero sí se podía hacer, se podía formarse, estudiar y todo eso.
Yo te voy a decir en lo personal cómo se hacía en mi sector, cómo llegamos a Lenin nosotros.
Primero que nada te recomendaban un librito que giraba, que era el bestseller ahí, que era de George Politzer, un francés, “Principio elemental de la filosofía”. Él tenía una Universidad obrera en Francia, después lo mataron cuando la resistencia en la guerra, pero los alumnos de él juntaron todas las clases que él daba ahí e hicieron el librito ese de “Principio elemental de la filosofía” que nos abrió la cabeza al estudio. Que todo está en constante movimiento, que una derrota es una derrota pero después de la derrota viene el flujo y reflujo de la lucha de clases y todo eso, un libro que te da optimismo y ganas de ir para adelante, pero fundamentalmente siempre te enfilaba para la necesidad de estudiar. Cada capítulo al final venía con un cuestionario que vos mismo te lo hacías, muy didáctico y hacía mucho hincapié en el estudio. Y  ahí descubrimos el marxismo leninismo y la posibilidad de profundizarlo y como herramienta para la realidad que vivíamos porque todo el mundo dice ¿cómo vas a poder incidir en una revolución, hay un golpe de estado, adentro de una cárcel, que esto que otro?.
Y la forma que teníamos nosotros de incidir era, primero sobrevivir la cárcel y aprovechar la estadía ahí para elevar nuestro nivel entonces bueno, si habíamos tenido falta de ideología, vamos a adquirirla y ahí hicimos un estudio ordenado, con las cosas fundamentales de Lenin, que te resolvía la contradicción organización-individuo. O sea que vos te podías tomar la cana en forma individual y dedicarte a hacer manualidades toda la vida y decir ‘bueno, después cuando me suelten nunca más’.
Entonces en la contradicción organización-individuo, aprendimos los aspectos organizativos que plantea Lenin para todas las actividades del quehacer y entonces siempre se estaba buscando hacia el conjunto, organizados vamos a sobrevivir. Y realmente como dice la canción: “qué lindo haberlo vivido para poderlo contar” y el hecho de haber vivido eso y llegar a seguir estando organizados y con las premisas que enseñaron los libros y la ideología que profundizamos y desarrollamos en conjunto, hoy se traduce en cosas que no cayeron del cielo por casualidad.
Esta radio en la que estamos hablando no cae del cielo por casualidad; el papel que le da Lenin a los medios de comunicación. El diario La Juventud que tiene 23 años, ya el nombre viene pensado desde adentro de la cárcel, tampoco es una casualidad, son testigos de una trayectoria.
Personalmente a mí, Lenin me salvó la vida realmente. A veces pienso:“qué sería de mi vida si no estuviera en la organización”  ¡Qué sería! ¿Dónde andaría? pienso a veces. Pero lo que pasa es que la historia es esta independientemente de nuestra voluntad. Podemos estar vivos o muertos, la historia existe independientemente de nuestra voluntad y nosotros estamos dentro de esta historia y seguimos siendo actores.
(… ) Quiero agregar que nosotros, la aplicación de la herramienta dentro del Penal, fundamentalmente a nosotros nos sirvió en la lucha contra el oportunismo que intentó destruir la organización. Ahí adentro perdieron y la paradoja: los que perdieron ahí adentro son los que están hoy en el gobierno. Pero tuvieron su derrota ahí gracias a los principios leninistas y la lucha contra el oportunismo, que es lo único que garantiza la unidad realmente en la organización.
…. la importancia que tuvo el estudio en nosotros en  la unidad ideológica de la organización por un lado y por otro lado en la lucha contra el oportunismo.
¿Qué panorama se presentaba ahí adentro en plena guerra ideológica? Por un lado un grupo que intentaba hacer una política de un gran abrazo que lo que los unía era una plataforma de discrepancia. Cosa más anticientífica que eso imposible. Tener una plataforma de todo lo que no estás de acuerdo con la organización que existió, una plataforma de todo lo que se hizo mal. Llevar la política general de una organización al plano individual: a mí no me dijeron tal cosa. Dentro de esa gran confusión y de esa gran plataforma de discrepancia que había, se escondían los verdaderos oportunistas cuyo fin era terminar con el MLN, hacer una nueva organización que no sólo se da adentro del Penal sino que también paralelamente se estaba dando afuera en el Simposio de Viña con el mismo planteo y, vos imagináte, reunirse en torno a todas las cosas o a vamos a hacer una plataforma de todo lo que no existe, una plataforma de faltas, una plataforma de todo lo que no tuvo tal cosa. De un idealismo filosófico brutal, era imposible. Entonces ahí se juntaba todo: los que no querían saber más de nada, los alcahuetes, los confundidos, la gente que realmente andaba buscando una explicación a las cosas pero tampoco meterse en esto del marxismo-leninismo porque eso era muy difícil.  Muchos se metían en cada una. Hubo alguno por ejemplo que pretendía continuar el tomo inconcluso de El Capital entonces hacerle aportes. Estaban los que juzgaban desde un pedestal hasta los que anónimamente se iban formando a través del estudio, el estudio se hacía a través de la transmisión oral de las cosas porque esa luna de miel de la entrada de libros duró muy poco, enseguida vino otro Mayor que se llamaba Arquímedes Maciel, de inteligencia; después fue director de la publicación El Soldado
… no voy a hablar de la historia de Lenin porque no soy la persona autorizada pero sí cómo el leninismo fue el corazón y la médula de la existencia de la organización dentro del Penal. Que en algunos momentos pareció casi desaparecida por su condición de clandestina y pequeña y después en la medida en que iba cambiando las situaciones e iba avanzando, fue creciendo y transformándose en aquel momento en una organización mayor y a su vez más combativa también por el oportunismo de ese pequeño grupo que intentaba -y que sigue intentando ahora desde sus puestos- terminar con el pasado revolucionario de la organización.
En eso ¿qué nos dio aparte de todos los aportes desde el punto de vista organizativo, el conocimiento global del mundo, etc.?  Te daba una guía para la acción, un método de estudio, nos permitía desglosar. Hasta le sacamos jugo a un ladrillo ahí adentro. Los diarios viejos que venían adentro de los cajones de huevos, nosotros los agarrábamos y leíamos de ahí y le sacábamos jugo a las noticias de lo que pasaba en el mundo, todo.
Lenin lo que hizo con nosotros, el leninismo, la herramienta esa, fue hacernos sacar la cabeza del encierro ese a través de las ideas y empezar a vivir lo que estaba pasando en el mundo.
Realmente cuando esa gente con la plataforma de discrepancia vivía el fascismo más oscuro, con una oscuridad total, nosotros festejábamos la victoria de Vietnam en el 75.
Acá era plena asonada contra el Partido Comunista  el 75, el año de la gran represión. Pero en Vietnam estaban siendo derrotados los norteamericanos por primera vez en su vida en una guerra de invasión como fue esa.
El hecho de la existencia de la organización nos permitía llevar adelante esa etapa que nos tocó estar, que hoy cuando lo vemos en cada año que pasa es un porcentaje menor de la vida de cada uno de nosotros, pero que crece en el enriquecimiento que se dio en cada uno de nosotros por la posibilidad de tener tiempo de estudiar, de tener tiempo de saber por lo menos por qué estábamos ahí y que te daba optimismo porque aprendimos que el imperialismo estaba en su fase superior, que Kautsky era un renegado, el que hablaba del ultra imperialismo, muy parecido a los que dicen hoy que esta crisis es solamente un reacomodo del imperialismo para pasar a una fase superior. Entonces el hecho de estar organizados nos permitió la construcción. Mientras que unos tenían una plataforma de discrepancia, nosotros teníamos una plataforma de construcción de la organización.
Dentro del Penal de Libertad las organizaciones y las distintas fracciones que se fueron haciendo, pasaron a tener sus diferentes nombres.
Nosotros que hicimos de esto un método para el estudio que en aquel momento lo plasmamos en los 6 puntos famosos, nos permitió sacar la cabeza para afuera y ver. Por ejemplo nosotros descubrimos por qué las luchas por la liberación nacional realmente están dentro de las tesis de Lenin cuando leíamos el informe a los pueblos y las organizaciones musulmanas de oriente que decía: “Es tarea de ustedes traducir el marxismo leninismo a esos pueblos y organizaciones musulmanas de oriente” y hoy lo vemos plasmado por ejemplo cuando uno ve que están haciendo  una Universidad conjunta entre Venezuela e Irán, cómo se juntara la cultura occidental, el este y el oeste, vemos cómo se juntan los pueblos originarios a través de Bolivia e Irán cuando juntos hacen un eje para la lucha contra el sionismo. La vida todos los días nos va reafirmando la justeza de que estábamos en la línea correcta a través de la formación que fuimos agarrando dentro del Penal.
Yo te hago un paralelo Chury: en el año 75 pierden los yankees empantanados en Vietnam.
En el 76 gana Carter en Estados Unidos.
En la actualidad, los yankees empantanados en Medio Oriente: Irak y Afganistán, paliceados por todos lados, gana Obama dentro de los EE.UU.
En el 76, triunfo de Vietnam sobre los yankees, desembarco de los cubanos en Angola, la derrota del apertheid,  la revolución en Irán, la revolución en Nicaragua, o sea aquello de crisis en la Metrópoli y avance de la lucha de liberación en las colonias, es histórico y se sigue repitiendo.
Si nosotros en aquel tiempo, nos hubiésemos quedado con los planteos que había adentro del penal del oportunismo que uno por ejemplo de los que planteaban, hoy en carrera incluso, de que realmente se había constituido un polo de desarrollo acá en el país con toda la zona arrocera, la boya petrolera, el puerto de La Paloma,  todo eso era un polo de desarrollo que habían hecho los milicos acá en este país, por lo tanto los milicos eran nacionalistas. Eso lo planteaba gente que hoy está agrupada en grupos políticos. Eso lo planteaban adentro del penal. Acá no hay nada nuevo, está todo inventado, que son las cosas que descubrimos  nosotros en el estudio, que no podíamos inventar nada, que lo que podíamos era desarrollar. Entonces se da la lucha contra el oportunismo, se demuestra que la organización es una organización revolucionaria que puede existir en cualquier condición, entonces en la clandestinidad, en la cárcel o el exilio y en la cárcel que puede existir, sobrevivir y triunfar porque lamentablemente pero el precio que deja cualquier guerra después es que la mayoría, mucha gente, terminó desilusionada en su pasaje por una organización, nunca más se metieron en nada, herida de muerte por la manija del oportunismo metiendo cizaña e intrigas.
Lenin dice: “uno es responsable de una tarea y la debe cumplir. Cuando alguien se le antepone con planes contrarios, sin argumentos, a eso nosotros le llamamos intriga entonces vos vez cómo el oportunismo trabaja a través de la intriga, del chisme, del rumor y todo eso. Nosotros orejeras con eso y para adelante con el estudio, con el funcionamiento y todo. Ahora, estudio no era leer en la celda y nada  más. Nos implicaba organizarnos para trabajar ahí adentro, para los recreos, cómo se transmitía eso. Yo ya lo he contado otras veces acá. Pero había compañeros que sabían el quehacer de memoria y su tarea era transmitirlo en el recreo.
¿Puede la prensa cumplir un papel organizador? se plantea Lenin. Bueno, por supuesto que sí. La fase superior del imperialismo: eso nos abrió la cabeza de una manera brutal porque vimos cómo se venía abajo toda esta era a la que estamos asistiendo, al fin de la era, esta no es una crisis más.
Nosotros decíamos que Carter, al contrario de lo que es Bush, el terrorismo, aplicaba una política de derechos humanos por ejemplo en momentos de dictadura para toda América Latina venir con una política de derechos humanos como estaba TerenceToodman en Argentina, visitas de la Cruz Roja para dentro del Penal, todo eso en ese período, eran aflojes.
¿Cómo sobrevivimos? Y cuando hablo de sobrevivir no es sobrevivir físicamente porque de comer daban bien y uno salía gordito. Digo sobrevivir como organización, con los principios en alto, sin alcahuetear y sin buscar falsos pretextos para no militar más o trabajar con la mentira y las ideas oportunistas que no era desde el Penal sino que el oportunismo dice Lenin, arranca -para poner una fecha arbitraria- en 1870 con el imperialismo. ¿Qué es el oportunismo? Son las ideas del imperialismo dentro de la izquierda. Y el oportunismo va a ser derrotado junto con el imperialismo. Lo va a acompañar siempre hasta que exista el imperialismo. Dentro de la corriente revolucionaria va a existir la corriente oportunista.
Le dice Chury a Pitoto: Claro, porque el oportunismo es una herramienta del imperialismo y de las más poderosas.
Guillermo Fernández: Exactamente. La más poderosa. Y crece notablemente como hongos en las derrotas. Entonces nosotros acá vemos. Hoy vos mirás el panorama y decís ¿cómo es posible que nosotros estuviéramos más contentos, que fuéramos más optimistas y tuviéramos más sentido de la militancia adentro de la cárcel que ahora afuera de la cárcel, que se juntan 2 cosas que son brutales: el susto que dejó la dictadura porque la verdad que fue terrible, que todavía quedan metidos en la gente los miedos de la dictadura, se junta con la brutal tristeza que tiene la gente por la traición del Frente Amplio en este gobierno que ha dejado a la gente planchada, triste. Sacaron los temas de los boliches.
¿Qué se hablaba en los boliches? de política, de fútbol y del barrio. En el boliche no quiere hablar nadie porque hay un millón que se sienten cómplices. Sin reconocerlo directamente -entre los cuales estamos incluídos nosotros que hicimos campaña y votamos  a toda esta gente- de fútbol es lo mismo porque es un reflejo de lo que es el país entonces han sumido a este país en una tristeza tremenda de la cual yo no le digo que agarre un librito de Lenin que va a ser la varita mágica, pero yo digo que el mundo va a ser de los trabajadores pese a quien pese. La historia es inexorable. El suicidio decía Benedetti no revive pero algo es algo. Este gobierno se está suicidando. Se está suicidando y van a morir de mediocridad…
 ¿Cómo hablar de Lenin sin hablar de partido, de organización, de todo?  Lo que pasa es que hablar de Lenin y no hablar de organización es imposible porque es una unidad. Entonces ¿qué fue lo que creó toda esta acefalía brutal? Creó en vez de organización, politólogos; después los operadores de la unidad: por encima de las organizaciones.
(…) Los articuladores de la unidad están como por sobre dios y si le ponés todavía que dios no existe imagináte dónde están. Ahí está la contradicción organización-individuo. Yo prefiero toda la vida 100 personas que hagan los 100 metros en 40 segundos y no uno que lo haga en 9 segundos y dos milésimas. Entonces el hecho de estar organizado te permite tener siempre una referencia al lado, tener la posibilidad de decir <yo quiero ser como fulano>, de los aspectos buenos que tiene. Fulano me enseñó tal cosa, tener una simple referencia.
Lenin fue la personalidad por excelencia de la primera mitad del siglo pasado sin duda y la segunda mitad del siglo Fidel Castro. Sin duda las personalidades del Siglo 20. Entonces yo pienso que el mejor homenaje que se le puede hacer a Lenin es organizarse y sumar, con el mismo optimismo que nosotros teníamos  adentro de la cárcel, en esta gran cárcel que nos ha metido el progresismo, la cárcel del pensamiento único, de que si estás en contra de algo estás en contra de todo y qué querés volver a los de antes, o peor eran los de antes, estos por lo menos roban menos. Pero eso no es leninismo, eso no es marxismo, eso no es el Frente Amplio que nosotros conocimos, entonces me parece que a 85 años de la muerte de Lenin el mejor homenaje es seguir siendo organizado, seguir luchando a muerte contra el oportunismo, no bajarse nunca de los principios, llamar a la más amplia unidad de la gente honesta no de 5 payadores que andan en la vuelta, sino la gente, los comunistas de verdad, los tupamaros de verdad, los socialistas que en última instancia ellos piensan que puede haber los viejos reformistas y todo eso pero es preferible reformismo a esto que está en el gobierno hoy.
Hasta en este país el partido socialista se llegó a definir leninista.
Si fue posible el mantenimiento de la organización, la reorganización en las condiciones más adversas, si fue posible transmitirse mano a mano, si era posible el optimismo estando en manos del enemigo, si fue posible derrotar al oportunismo adentro de la cárcel, ¿cómo no va a ser posible todo eso en esta gran cárcel en que nos metió el progresismo, de tener a todo el mundo anestesiado por la tristeza?
Gente que habrá estudiado mucho más que yo, a gente estudiosa del marxismo leninismo, por eso te decía los comunistas, tupamaros, socialistas, que hay que sacudirse un poco la modorra esta y agarrar por el camino que marca la historia. Que el leninismo no es el así como te digo una cosa te digo la otra. Eso es la negación más grande que hay. El leninismo es organización, el leninismo es lucha contra el oportunismo, el leninismo es ubicarse exactamente en la etapa que estamos viviendo y darle las respuestas concretas a eso.
El estudio nos da la posibilidad de no cometer uno de los errores más grandes que se comete acá que es confundir táctica con estrategia.
Yo quiero terminar con una reflexión así: a nosotros, Lenin nos salvó la vida desde la cabeza, las neuronas, la vida política y la organización, que es lo fundamental que está por arriba del hombre. Nosotros estamos contra los individualismos, no estamos contra las individualidades, ojo al gol. No te hablo de ejército homogéneo y esas cosas. Estamos contra los individualismos.
Tenemos referentes brutales en la historia como el Che Guevara, que son ejemplos de vida, de lucha y de consecuencia. Cada uno de nosotros, si aceptamos nuestra condición de engranaje de esta organización, vamos a avanzar mucho más rápido por la senda de la revolución, que si pensamos que cada individuo puede ser revolucionario y diente a la vez. Vos valés por el nivel de organización que tenés y en nuestra organización se podría decir que más que arriba y abajo hay un adentro o afuera. Cuanto más te vas involucrando, más hacia el centro de la masa de la organización te metés, del núcleo. Y el núcleo, cuanto más al centro, es más compacto y más impenetrable.
¿Cuál es nuestra gran herramienta? Es la organización, sus medios y que somos incontrolables. Eso es algo que lo plantea a lo largo de toda su obra Lenin cuando habla sobre la dictadura del proletariado y entonces dice “Yo del único principio que no me bajo es de la dictadura del proletariado, después todo lo demás podemos conversar en lo que se llama la política de alianzas”

(*) El gran estratega que fue Lenin en unir en un sólo haz a todas las fuerzas que tenían hasta el mínimo interés contra el imperialismo de la época.
Entonces me parece que el mejor tributo que hoy le podemos rendir a Lenin es ya mismo hoy, agarrar esos teléfonos  decir cuál es el camino, cuál es la opción, comunicarse si yo quiero hacer algo, vamos a juntarnos, toda forma organizativa es buena y después sumarlas todas y después a todas darles el rigor científico que merecen porque sólo con una organización revolucionaria es que se va a lograr el poder, que estamos por eso: por el poder y hacia el socialismo.
 “Mi agradecimiento personal a Lenin. Y por todos los compañeros y por haber permitido que siguiéndolo a él la organización siga viva y luchando y más fuerte que nunca”.

Y al final se leyeron un montón de mensajes de los cuales elegimos uno para volver a leer, el del  Flaco Dewally al quien Pitoto consideraba un hermano y decía: ¡Qué cuidadosos éramos en el Penal en cuanto a la conducta! Si nos hubieran dicho que los libres se iban a transformar en lo que son hoy!!! Un abrazo para Pitoto que es de los mejores compañeros. Con él sí se podría estar preso toda la vida, que lo haría más llevadero.
Y termina diciendo en esta entrevista Pitoto:
 “Muchas gracias por permitirme esto. Para mí es una satisfacción hablar de estas experiencias ya pasadas. Y que viva Lenin!!!

(*) Al igual que el ex dirigente de partido comunista Jaime Pérez que en su editorial “El ocaso y la esperanza” reniega de la dictadura del proletariado, el ex presidente y líder tupamaro José Mujica también lo hace cuando dice: “No estoy de acuerdo con la dictadura del proletariado ni con ninguna dictadura” “La dictadura del proletariado, termina teniendo poco de proletariado y mucho de dictadura”.

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Un comentario sobre “Lenin, el gran maestro

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