UN PAÍS SIN PROYECTO DE NACIÓN

La mediocridad de los cuadros del gobierno que se repiten año tras año y la absoluta falta de visión política se unieron para dar como resultado no una Nación sino un pobre y pequeño país, cuyos gobernantes confunden tener algún sillón en organismos internacionales con poder.


caminos.jpg
“Caminos” por Gervasio Umpiérrez

Desde el 2005 cuando asumió el primer gobierno del Frente Amplio y Tabaré Vázquez su primera Presidencia, pasando por la presidencia de José Mujica , hasta llegar a este 2017 con Vázquez repitiendo en el cargo, el país se enfrenta a la incertidumbre de cuál es realmente el proyecto de Nación que se intenta llevar adelante..
La conclusión lamentablemente es que no lo hay. No hay un proyecto de Nación, que supone soberanía en todos los niveles de acción de un gobierno. Uruguay hoy es un subproducto – su escala no le da para más – del neoliberalismo.
Sus objetivos miran hacia la inversión extranjera en detrimento de la producción nacional. Incapaz de tener una política económica soberna depende totalmente de los intereses, necesidades y antojos de otras nacionales y de las multinacionales.

Carente también de una política internacional soberana e independiente, se pone bajo el mando de patrón del momento y sale a mendigar apoyo en proyectos que no son propios como el de UPM, sino de una empresa que saldrá en el supuesto caso de dar con el precio que nos impone la multinacional en materia de regalías, exoneraciones y ventajas que impone y que por supuesto este gobierno falto de toda convicción nacional como los dos anteriores le otorgará.
Un gobierno que despreció el valor de la integración regional y sale con prepotencia ante aquel vecino que le dio su mano incluso con amenazas de llamar al más grande ante una posible (solo en la cabeza del Presidente uruguayo) de una guerra con él, como sucedió con el gobierno de Kirchner en Argentina o con el de Venezuela ahora.
Qué proyecto de nación se puede tener cuando no se entiende la soberanía alimentaria es uno de las bases para llevarlo adelante y con ello la reforma agraria que se convierte en la mejor reforma de la salud ya que nos asegura el nacimiento, crecimiento y desarrollo saludable de los hijos del país. Pero como podemos aspirar a eso si vendemos e hipotecamos nuestras tierras al inversor extranjero que las depredada y envenena con su acción sin posibilidad de recuperación.
De qué proyecto de nación podemos hablar cuando tenemos una educación dependiente donde la mediocridad en conjunción con las recetas foráneas nos ha hecho perder toda la riqueza y grandeza que durante años nos enorgullecía. ¿Dónde se forma hoy la mano de obra uruguaya, aquella que era requerida desde el extranjero?
¿Qué pasó con la producción nacional, sea en la industria sea en el agro?
Se dirá que el proceso de desmantelamiento comenzó hace años, pero ¿qué hizo el partido de gobierno, el Frente Amplio, que supuestamente asumía para cambiar el país?
Dinero no faltó, porque entró mucho sin que se hiciera nada por obtenerlo. Al contrario fue tanto que dio para despilfarrarlo, fue como poner manteca en el hocico de un burro.
La mediocridad de los cuadros del gobierno que se repiten año tras año y la absoluta falta de visión política se unieron para dar como resultado no una Nación sino un pobre y pequeño país, cuyos gobernantes confunden tener algún sillón en organismos internacionales con poder.
Qué pena casi 13 años perdidos.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s